| Cuando el banco o la compañía de tarjetas de crédito le prestan dinero a usted, el “interés” es lo que usted paga por usar dinero que no es suyo. Cuando usted ahorra dinero en un banco, el interés es el dinero que el banco le paga por poner su dinero en una cuenta de ahorro. El banco le paga porque usted le está “prestando” o permitiendo que use su dinero para prestarles a otros prestatarios, pero el gobierno de EE.UU. se asegura que haya el suficiente dinero para pagarle a usted cuando lo requiera. Mientras más dinero tenga en su cuenta de ahorros y mientras más tiempo lo deje ahí, más dinero le pagará el banco. El banco multiplica el monto por la “tasa” de interés; mientras más alta sea la tasa, más dinero obtendrá usted. Los intereses que genera su dinero constituyen una buena razón para ahorrarlo en una cuenta bancaria. La tasa de interés varía de acuerdo con el tipo de cuenta. Si se trata de una cuenta de ahorro básica, los intereses suelen ser de aproximadamente el 2 por ciento. Tal vez esa cifra le parezca insignificante, pero ciertamente representa más dinero que el que usted tendría si mantuviera su dinero en su casa, y por otra parte, al no tener fácil acceso a él, es mucho menos probable que usted lo gaste en un impulso. Es una forma de comenzar a administrar su dinero. Otra buena razón para ahorrar dinero en un banco es la existencia de los "intereses compuestos", que se ofrecen solamente para ciertos tipos de cuentas. Esta variable financiera le permite percibir intereses sobre el dinero depositado inicialmente y sobre el dinero que el banco le ha pagó por concepto de intereses. Este proceso continúa cada vez que el banco "capitaliza" el interés, lo que puede ocurrir de manera diaria, semanal o mensual. Eso significa que usted ganará más dinero más rápido. A continuación, un ejemplo de un interés compuesto de capitalización diaria: Si alguien le entrega un centavo de dólar y le ofrece el doble del dinero cada día durante el transcurso de un mes, ¿cuánto dinero acumularía usted al fin de ese mes? ¿US$ 5 dólares? ¿US$ 50 dólares? Usted tendría US$ 10.7 millones. El ejemplo resulta exagerado porque no sería fácil encontrar un banco que pague una tasa del 100 por ciento diaria por un depósito a 30 días, pero permite hacerse una idea de cómo el mecanismo de ganar intereses de intereses puede maximizar sus ahorros. Los intereses compuestos pueden convertirse en un problema cuando contrae deudas por préstamos, espacialmente si utiliza tarjeta de crédito. Cada vez que hace uso de su tarjeta, la empresa respectiva le presta dinero (que se transforma en su "saldo") y le cobra intereses y cargos (a menos que pague el saldo completo cada mes). Cuanto más joven sea el prestatario y cuanto menos crédito haya usado, mayores serán tales tasas y cargos. (Es por eso que los jóvenes aún no tienen una trayectoria de pagar sus facturas.) La tasa de interés podría ser del 20 por ciento o más. Y si se trata de intereses compuestos, su saldo podría elevarse muy rápidamente. Es por ello que lleva tanto tiempo saldar una tarjeta de crédito si usted sólo paga el "mínimo" exigido por la empresa correspondiente. Cuanto menos dinero pague por mes, mayor será la velocidad con la que su saldo se incrementará. Como sucede con cualquier otro negocio, las empresas que otorgan tarjetas de crédito buscan constantemente nuevos clientes, y los jóvenes constituyen un importante grupo de clientes potenciales. La competencia entre este tipo de empresas es muy intensa, y eso deriva en ofertas que suelen ser muy "creativas" e irresistibles para los jóvenes. El problema consiste en que los jóvenes pueden no entender la totalidad de las condiciones de la oferta, y dada su escasa o nula experiencia en materia de créditos, estos términos pueden resultar muy costosos. Tenga cuidado: Al cumplir 18 años, podría comenzar a recibir estas ofertas. Prepárese para elegir inteligentemente. Lea la letra pequeña: Si no comprende, pida a alguien que lo ayude La oferta anterior puede sonar como un gran negocio. ¡Le otorgan una tarjeta de crédito a su nombre y una playera gratis! Quizá usted note la presencia de letras pequeñas escritas en un lenguaje poco familiar en la solicitud. Usted lo revisa rápido, firma el formulario y obtiene la tarjeta y la playera. Éste es un ejemplo (ficticio pero realista) de lo que pudo haber firmado: “Una vez emitida mi tarjeta, un débito equivalente a US$ 200 se depositará en una nueva cuenta de ahorros abierta a mi nombre a modo de depósito en garantía por mi tarjeta de crédito de US$ 800. El cargo de US$ 200 se considera un anticipo en efectivo. Se le impondrá un cargo de inscripción único. Una parte de este concepto deberá abonarse antes de la apertura de mi cuenta. Cualquier saldo de este monto que permanezca impago a la fecha de dicha apertura se debitará de la cuenta aludida. Acuerdo que una vez recibida mi solicitud, los cargos por inscripción no serán objeto de reintegro alguno. Acuerdo que una vez que se ha emitido una tarjeta a mi nombre, todos los cargos que se enuncian a continuación se debitarán de mi cuenta y no serán reembolsables, aún en caso de que decida cerrar mi cuenta antes de utilizar mi tarjeta. Si, por cualquier motivo, se rechazara mi solicitud, mi dinero se me devolverá íntegramente Se impondrá una Cuota anual de membresía sobre mi cuenta y dicha cuota se facturará en pagos mensuales. Si mi cuenta se cierra antes de que la Cuota anual de membresía haya sido pagada, Platinum Splurge podrá cobrar el saldo impago de mi Cuenta”. Tal vez usted haya llegado hasta allí y pensó que no estaba tan mal, pero hasta el momento no se ha mencionado ningún otro monto real fuera del depósito de garantía de US$ 200. Pero el lenguaje se vuelve aún más confuso cuando se trata de calcular los cargos financieros y los "saldos diarios promedio". Además, recuerde los intereses compuestos: Se le cobrarán intereses sobre los intereses y cuotas y dicho monto se agregará a su saldo. A continuación se detalla lo que podría pagar de intereses y cuotas. |