Aun si ha hablado con su cónyuge o futuro cónyuge sobre hijos, política y sexo, ¿puede abordar los temas realmente difíciles como dinero, crédito y finanzas? Cuando usted se casa con alguien, también se casa con su historial de crédito. A menos que gane lo suficiente para pagar casas, automóviles y otros productos de gran valor por sí solo, el crédito de su cónyuge estará "casado" al suyo al solicitar un préstamo hipotecario o una tarjeta de crédito.
Antes de decir “acepto”, es una buena idea obtener un historial crediticio de ambos, lo que puede hacer en http://www.annualcreditreport.com (en forma gratuita una vez al año). Utilice los informes para analizar las deudas que cada uno aportará al matrimonio y cómo las pagarán. No se engañe a sí mismo pensando que un futuro cónyuge con crédito desfavorable no manchará su vida financiera. Si su prometido tiene sentencias judiciales o manutención infantil impaga, sus acreedores pueden intentar apoderarse de los activos conjuntos, como una vivienda de que son copropietarios. Si el crédito de su prometido es desfavorable y usted paga sus facturas en fecha, intente convencerlo de que usted debería encargarse de pagar todas las facturas. Si ambos tienen crédito desfavorable, siéntense y planifiquen su presupuesto mensual después de la boda, y no sumen más problemas económicos al financiar una boda costosa. ¿Es éste su segundo matrimonio? Solicite a un abogado que prepare un contrato prematrimonial y un fideicomiso para los activos que desea que hereden sus hijos; de lo contrario, los hijos de su cónyuge podrían heredar los activos si usted fallece antes que éste. Incluso si usted paga la hipoteca y todas las cuentas relacionadas con la vivienda, en un segundo matrimonio su casa podría convertirse en un activo conjunto. Si cada uno tiene una vivienda, consideren alquilar una de ellas en lugar de venderla cuando se muden a vivir juntos. La posesión de una propiedad de alquiler le puede ayudar a mantener una cartera de ahorros, y dado que los ingresos de los alquileres generalmente aumentan con el transcurso de los años, una propiedad puede constituir una buena fuente de ingresos adicionales para la jubilación. Si desea seguridad adicional, solicite una tasación de la casa que aporta al matrimonio justo antes de la boda y guarde la tasación en caso de que necesite comprobar el valor de su vivienda si se divorcia. Si tienen dos casas y deciden vender una, consideren las consecuencias de las ganancias de capital. No pagarán impuestos sobre las ganancias de capital por la ganancia de la venta de su vivienda (hasta $250,000 para solteros y $500,000 para matrimonios) si la casa ha sido su residencia principal durante dos de los últimos cinco años. Por ello, tal vez sea mejor vender primero y casarse después. Luego, puede mudarse a la casa de su nuevo cónyuge, esperar dos años y calificar para la regla del impuesto sobre las ganancias de capital si desea vender. En general, los matrimonios poseen una tenencia conjunta de la vivienda, lo que significa que si un cónyuge fallece, el otro hereda automáticamente la casa, sin necesidad de presentarse ante un tribunal de sucesiones. Durante el matrimonio, las parejas deben tomar diversas decisiones que afectan el momento, el lugar y la forma en que pueden comprar una vivienda. Es posible que sea necesario adoptar diferentes métodos en diferentes momentos. Si aún no ha comprado su primera vivienda, no espere más. Una casa que se valoriza puede adquirir un valor patrimonial de miles de dólares. En la actualidad, gracias a todos los planes para compradores de primera vivienda, es mucho más fácil de lo que cree ser propietario de una vivienda y comenzar a crear patrimonio. Si ya ha comprado su primera vivienda, comience a ahorrar para su casa de mejor nivel. Su vivienda constituye un excelente plan de ahorro para la jubilación, pero necesitará más que solamente el valor patrimonial de la casa para financiar sus años dorados y la educación universitaria de sus hijos. Para asegurarse de ahorrar lo suficiente, visite http://www.choosetosave.org, donde encontrará calculadoras de ahorros para la jubilación y la universidad. Disminuya sus gastos al salir a comer con menor frecuencia, comprar menos ropa o esperar para la compra de un nuevo automóvil. El ahorro de algunos cientos de dólares al mes puede traducirse en miles de dólares para sus años de jubilación. Si uno de sus objetivos es que uno de los padres permanezca en la casa con sus hijos, según las tasas de interés, puede ser una buena idea considerar refinanciar su vivienda para reducir sus gastos mensuales. No querrá apostar todos sus ahorros para la jubilación en el mercado de valores. Un plan de ahorros equilibrado incluye bienes raíces, de modo que considere la compra de una segunda vivienda o una propiedad de inversión. Si se muda a una nueva vivienda, en lugar de vender su casa antigua, transfórmela en una propiedad para alquiler. Obtendrá una buena deducción en sus impuestos sobre la renta. Si tiene un hijo que ingresará a la universidad, el ingreso por alquiler le puede ayudar a cubrir el costo de la educación.
Si compró su primera vivienda a sus veinte años y ya ha vivido en ella suficiente tiempo para crear un valor patrimonial importante, probablemente tenga un valor muy superior al que tenía cuando la compró. Pida prestado dinero contra su vivienda sólo para compras de activos mayores, como la educación universitaria de un hijo. Evite la tentación de gastar el valor patrimonial de su vivienda en activos que no durarán, como facturas de tarjetas de crédito o cenas en restaurantes. Para evitar el costo de la sucesión, coloque sus bienes en un fideicomiso activo para que se traspasen automáticamente a sus herederos. Si aún no tiene un testamento, redacte uno. Lo mejor es consultar a un abogado experto en planificación testamentaria o a un planificador financiero certificado. Si cada vez adeuda más a las compañías de tarjetas de crédito, es hora de que su familia se ajuste a un presupuesto. Para saber en qué gasta el dinero cada mes, compre un cuaderno y escriba cada centavo que usted y su cónyuge o familia gastan durante un mes. Al final del mes, determine qué puede eliminar para vivir de acuerdo con sus ingresos. La espera o la llegada de un nuevo hijo a menudo indica a los padres que los arreglos de vida actuales ya no se adecuan a las necesidades de la familia. Este es un buen momento para reunirse con una entidad prestamista y evaluar su poder adquisitivo y niveles de comodidad. Pida a su banquero hipotecario que le informe cuando disminuyan las tasas de interés. Si puede refinanciar una hipoteca a 30 años a una hipoteca a 15 años cuando disminuyan las tasas, ahorrará miles de dólares durante la vigencia del préstamo.
Si sabe que tendrá que pedir prestado dinero para amoblar su casa o comprar un nuevo automóvil, puede solicitar a su banquero hipotecario que establezca una línea con garantía hipotecaria cuando refinancie o compre su vivienda. Con una línea con garantía hipotecaria, el interés sobre el dinero que pide prestado por lo general es deducible. Como se ha indicado anteriormente, use el dinero con inteligencia, ese dinero es el ahorro que usted está construyendo con su vivienda. Si el valor de la casa experimenta una baja, también lo hará su valor patrimonial.
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